El sano ejercicio de tragarte tus quejas

 

 

Esta semana encontré este reto en las redes sociales y me pareció una idea excelente. No tuve la precaución de guardar la referencia cuando lo vi para podérosla compartir, pero sí guardé la idea en mi mente, y ahora os la cuento para quien se atreva con el reto. Pero antes me gustaría explicar por qué me pareció tan interesante…

Hemos hablado todo este tiempo de que tus sentimientos dependen directamente de tus pensamientos. Si pasas mucho tiempo pensando en negativo, criticando, juzgando o quejándote, es fácil entender que con toda probabilidad tus sentimientos serán acordes a esto que ocupa el tiempo y el espacio de tu mente…Cuando nos concentramos en las cosas más feas de la vida, de las personas o las circunstancias, nuestro ánimo se ensombrece de forma automática. Esto sucede incluso a nivel hormonal, físico, pues ya hemos hablado otras veces de cómo funciona la amígdala y esto no genera precisamente felicidad… ¿estás de acuerdo?

Pero la buena noticia, y esto también lo hemos repetido muchas veces antes, es que nadie es víctima de sus pensamientos. Más bien al contrario, cualquier ser humano normal, con una motivación adecuada, es perfectamente capaz de modificar esa costumbre decidiendo y eligiendo conscientemente qué pensamientos va a dejar que ocupen su espacio mental y cuáles no. Conseguirlo es cuestión de una buena guía, y entrenamiento, porque así se producen los cambios, entrenando en un nuevo hábito que sustituya aquel que queremos cambiar.

Hacen falta varios pasos que yo os resumo aquí en 3, para no extenderme demasiado, pero vaya por delante que claramente cada persona es un mundo, cada caso una historia diferente y cada tratamiento tiene unas necesidades especiales, pero en líneas generales sucede así.

Lo primero es hacernos conscientes de cómo funciona nuestra mente, detectar e identificar cuáles son los pensamientos más frecuentes que hasta el momento se nos cuelan sin control. Será difícil entender porqué nos sentimos como nos sentimos, si antes no prestamos atención a qué es lo que pensamos, con qué frecuencia y de qué emociones viene acompañado.

El segundo es ejercer control sobre ellos y actuar. Es decir, pararlos, cambiar ese mensaje que nos hace daño por otro menos dañino pero real, y hacerlo una y otra vez, como harías cualquier entrenamiento, demostrándote quién manda aquí¡ y comprobando cómo tú misma eres capaz de cambiar la tendencia, sustituyendo un pensamiento por otro y una emoción negativa por otra más benévola.

El tercer paso es una consecuencia del ejercicio de los 2 primeros, es decir, trabajando el tiempo suficiente en ello hará que se convierta en costumbre, cambiando el hábito de pensar en negativo por uno nuevo con resultados positivos donde ¡tú eres la jefa!

Pero como decía, no podemos hacer nada de esto si antes no nos hacemos conscientes de qué tipo de cosas solemos pensar y con qué frecuencia. Y ahí viene el reto…

Para descubrir qué está sucediendo en tu mente, debes prestar atención, escuchar esos pensamientos, incluso apuntarlos sería ideal. Pues te daría una imagen muy clara de qué está sucediendo. Y para saber si esa cabecita tuya está ocupada por cosas feas, te propongo este reto: ¿Serías capaz de pasar 24 horas seguidas sin quejarte ni una sola vez? No es tan fácil como parece, pero si lo consigues puedes cambiar tu vida.

 

Incluye, quejarte, criticar, juzgar, o pensar en negativo, en definitiva, consiste en aprender a bloquear todos los pensamientos que te generan emociones oscuras y para detectarlos surge este reto.

Las reglas son muy sencillas: Mira el reloj, a partir de este momento tienes que pasar 24 horas seguidas sin quejarte. Cada vez que te descubras quejándote o pensando en negativo deberás mirar el reloj y empezar de nuevo las 24 horas… Puede que tengas que empezar muchas veces antes de conseguirlo, pero cada vez que lo hagas estarás dando un paso de gigante hacia tu propia felicidad.

Cuando lo hayas conseguido (¡porque tú puedes!), prueba de nuevo, suma otras 24 horas y conviértela en 2 días, y luego en 3… Este es el entrenamiento que convierte los buenos hábitos en formas de funcionamiento duraderas, pues serás tú quien controle lo que sucede en tu mente, y no al revés. Este nuevo poder conseguirá hacer tu vida definitivamente mejor. ¡Así tu vida dejará de depender de las circunstancias y pasará a depender solamente de tu voluntad¡

Para hacerlo más interesante, para completar el reto, cuéntaselo a quien tengas a tu lado, hazle cómplice, que participe contigo, así ambos podéis haceros de alarma si alguno se salta la norma, así no os sentiréis solos en la aventura, así los beneficios los disfrutaréis ambos y será más divertido…

Te animo a probarlo, si le echas ganas y voluntad, los resultados pueden ser alucinantes. Créeme, adquirir el poder de controlar tus pensamientos es la clave que llevas tanto tiempo buscando..

¿Qué dices? ¿Te atreves? Mira el reloj, ¿qué hora es?, pues 3, 2, 1… ¡Adelante!