¿Celosa yo? ¿qué dices? Bueno, si me dan motivos…

 

Los celos son una respuesta emocional que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera como propio. Comúnmente se denomina así a la sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada reste atención en favor de otra. También se conoce así, al sentimiento de envidia hacia el éxito o posesión de otra persona.” (Wikipedia, what else?).

Todos sabemos lo que es. Porque para sentir celos no hace falta tener pareja. Puedes también sentir celos de tu prima que es tan guapa ella, o de tu hermano porque tiene a tus padres siempre atentos. Puedes sentir celos de alguien que no conoces pero que has visto por la calle o en la tv, porque parece tener una familia de catálogo, o de tu vecina que tiene un cuerpazo increíble y hace 3 días que dio a luz gemelos ¡qué se yo! Las posibilidades son infinitas y todas se acompañan de un pequeño nudo estomacal que hace que la boca te sepa amargo…

Incluimos la envidia, porque es prima hermana de los celos. Entre amigos hablamos además de la “buena” y la “mala” como si eso fuera posible… La diferencia es que una te da ganas de matar al sujeto o sujeta celado, y la otra, te da ganas de darte cabezazos contra la pared… Pero al final… Misma cosa.

 

Teorías hay miles. Hay quien dice que los celos son normales, que si no hay celos es que no te quieren, o quien habla de los “celillos” como si el diminutivo consiguiera también disminuir su efecto. Otros dicen que los celos los tiene la pareja, pero no nosotros, “no, no,  yo no soy celosa, nada más lejos de la realidad…bueno, si me dan motivos…..” (Esta última me hace mucha gracia y me deja con cara de cortocircuito, siempre me quedo pensando, entonces, ¿sientes celos o no?…). Hasta hay quien piensa que si no sintiera celos es porque no ama de verdad…

 

Pero, lo cierto es que los celos son una manifestación de las propias inseguridades, al menos en la mayoría de los casos…Hombre, si eres estupenda, te quieres mucho, y no tienes dudas de tu valor intrínseco pero tu novio se pasa el día whatsappeando mientras se esconde en el baño, tonteando abiertamente con todo el género femenino o diversas evidencias de que es altamente probable que te esté engañando con otra, entonces si, eso que sientes se parece mucho a los celos, estoy de acuerdo. Pero lo llamaría de otra forma, algo así como “me quema la sangre que pienses que me puedes tomar el pelo”, por poner un ejemplo. Y me recuerda más a una voluntad de mantener la dignidad intacta que a esos “motivos” de los que hablábamos antes… Y si lo sientes así, revisa qué parte de ti sigue atada a una relación así y porqué, porque si el “amor” te hace sentir mal, entonces no es amor.

 

 

El amor definitivamente, se elige, o así debería ser. Pero no se elige para toda la vida como pensábamos antes; no, el amor se elige todos los días, o así lo entiendo yo.

 

 

Porque si elegimos y damos a nuestra pareja la oportunidad de hacer lo mismo, ofreciéndonos verdad en cada palabra o cada acto, los celos pueden llegar a desaparecer, o al menos a minimizarse. Porque el amor debe ser generoso, por definición no puede ser obligatorio, ni comprometido porque se firmó un papel.

Cuando en una pareja ambas partes aportan su completa honestidad, se da el fenómeno del amor libre (que no es como en la época de los 60 amor a tutti plein con tantas personas como me apetezca). Si no el amor que significa que te conozco, y me conoces, con lo bueno y con lo malo y a pesar de mis pesares me eliges cada mañana. Entonces entiendo que estás aquí, conmigo, simplemente porque eso es lo que tú quieres hacer, y sumando A + B, entiendo que C sólo puede significar que no tienes ganas de estar con nadie más. Puede suceder que sí, que te apetece, y según el trato, también me lo vas a decir, dejándome el grandísimo regalo de decidir de nuevo, libremente, si esa es la realidad que me hace feliz o mejor debo buscar en otra parte… Porque, ¿quién quiere una pareja que está contigo obligado?

Por eso y atendiendo a la definición de la Wiki, pensar que la otra persona nos pertenece, es un grave error. Nadie nos pertenece como no pertenecemos a nadie, quiero vivir libre mi vida y sólo hay una forma de conseguirlo, y es darte a ti y a mi, la posibilidad –que ya es tuya- de ser libre, de no pertenecerme, de simplemente elegirme, si quieres…

Así y sólo así sabré siempre qué sientes, así sabrás siempre qué siento. Y en ese contexto, la infidelidad, los celos..no tienen cabida…