Pues claro¡ nos ha fastidiao? Pero qué pensabais que la felicidad era una cosa que le caía del cielo a los más afortunados y que tú pobre mortal como tienes mala suerte serás siempre un infeliz? Cuestión de suerte?

No, cuestión de trabajo, valor y ganas.

Pero qué perspectiva tan oscura de vida y qué faena¡ porque hombre si las cosas fueran así de estáticas y aleatorias, unos estaríamos condenados y otros gozarían del todo sin ningún esfuerzo. Y no, nos es así el tema de la felicidad no, es precisamente al revés.

Me siento con personas continuamente que me dicen que les cuesta muchísimo parar sus pensamientos cuando aparecen, que es muy difícil, que unas veces lo consiguen y otras no, que es agotador, que no pueden. Simplemente porque no les sale natural, o al menos con la misma facilidad con la que se sienten invadidos por las ideas más oscuras, y creen que eso significa que están condenados a sufrir.

Y tienen toda la razón, así es, no sale natural, si lo fuera no me necesitarían, ni a mi ni a nadie¡, pero es que ser feliz es una cuestión de trabajo y elección diaria, constante, sin descanso, pero eso, no nos lo habían contado (casualidad?)

Lo que pasa es que nos han contado otro cuento y nos lo habíamos creído, que mente y cuerpo eran cosas distintas, que la mente tiene vida propia, como si fuera algo ajeno al cuerpo que habita. Y claro, como llevas toda la vida acostumbrado a dejar que tus pensamientos entren libre y descontroladamente y campen a sus anchas, dejarse llevar por ese hábito es más cómodo. Siempre has funcionado así, dejando que los pensamientos que te invaden cuando sientes miedo (porque la sociedad, así como está montada nos mete mucho miedo), lleguen y se queden sin que nadie -tú- se lo impidas, pues resulta que tomar el control y echarlos, cambiarlos por otros más reales y constructivos, cuesta un esfuerzo bastante importante.

De ahí que sea tan difícil, de ahí que sea mucho más fácil no hacer nada, dejar que la costumbre tome el mando y llene nuestra mente de pensamientos desordenados y catastróficos. De ahí que lo llamemos zona de confort, de ahí que tantas personas prefieran quedarse dentro de esa zona y evitar el esfuerzo –grande y permanente pero efectivo- que te podría llevar a vivir en la zona mágica, es decir ese mundo más allá del confort, que sólo conocen los que deciden día tras día, echarle ganas y LUCHAR¡, como el que va al gimnasio.

Entonces, quizás me equivoco, pero me pregunto si el problema no será que nos creemos que ser feliz debería ser fácil y cuando nos encontramos que no, entonces deducimos que si no es fácil es que no es posible, o que lo es sólo para “otros”, los que no son tú.

Pero es que dejar la mente en blanco es casi imposible y conseguir elegir adecuadamente aquellos pensamientos que nos hacen vivir en equilibrio, en paz, ser más constructivos en nuestro futuro y más amables con nuestro presente, sobretodo cuando empiezas, cuesta un montón.

Que conforme te ejercitas va costando menos y más rápido conseguirlo, también, pero somos humanos, y a menos que consigas que tu felicidad sea una cuestión de trabajo y decisión, tu estado anímico dependerá de las juguetonas y traicioneras circunstancias, cambiantes como ellas solas. O sea, imposible, precisamente la vida, como las ruedas de un tren, se mueve por la existencia del polo positivo y negativo, no hay otra.

Pero la verdad, quién dijo miedo? Si merece la pena,si es muy gratificante, si la vida es para eso… sí es cansado pero a hacerlo también te acostumbras, como te acostumbraste a funcionar sin control te puedes acostumbrar a funcionar con él, sólo que la felicidad sin esfuerzo es demasiado volátil, inestable, escurridiza, con la esfuerzo el éxito está garantizado.

NO te engañes, no serás feliz cuando todo sea fácil, lo serás cuando aceptes la dificultad y el esfuerzo que conlleva y te reconcilies con la idea de que sin trabajo no hay resultados. Como en el gimnasio, igual, sin repeticiones, superación, esfuerzo y ganas, no hay abdominal posible, pero dale duro y verás como los resultados llegan antes de lo que te imaginas. Porque el ser humano está diseñado para ello, porque es el único sentido que tiene la vida, ese regalo de tiempo que se nos ha dado y que sólo conlleva una condición, que lo disfrutes¡