Parte 1

Vivir en armonía no es una utopía, es un objetivo alcanzable con tesón y una buena guía. Lo único que necesitas es saber cómo? qué debes hacer. Alguien que te guíe y te enseñe a pensar de manera sana y amable, que te haga comprender qué tipo de hábitos de pensamiento son más beneficiosos para tu salud y la constancia que tú puedes poner de tu parte para hacer de estos hábitos una forma de vida.

Hace poco me encontré navegando por el inmenso cyberespacio un compendio de 65 pautas que bien utilizadas, bien entendidas y bien ejecutadas, pueden realmente obrar esos cambios que necesitas ne tu vida para vivir eso, en armonía…sin más.

Me pareció que era un listado muy completo y adecuado, pero, que 65 pautas son muchas para asumir de un golpe, y que sería más eficaz ir implantándolas en tu rutina poco a poco, paso a paso, porque primero hay que entenderlas bien, comprender cómo llevarlas a cabo y conseguir que cada vez puedas realizarla con menos esfuerzo.

Pero para esa automatización hace falta tiempo y entrenamiento. Por eso finalmente me he decidido a ofrecértelas en bloques de 6, considero que así, si quieres, cada semana puedes ir implementándolas, y metiéndolas en tu vida sin demasiado esfuerzo, a la vez que vas descubriendo sus maravillosos efectos.

Porque ser feliz no es más que eso, equilibrio, paz interior, coherencia y amabilidad con uno mismo. Es decir armonía. Y alcanzarla no es para nada imposible, lleva trabajo, pero no tanto, ya verás, empieza por estas recomendaciones y verás como desde tu interior, va cambiando la forma en que ves el exterior. Ánimo¡

 

1.-No conviertas un dolor en sufrimiento: déjalo venir, déjalo pasar, no te aferres a él…

Porque el dolor no es tu enemigo, es solo una forma en la que el cuerpo y la vida se comunican contigo, te ofrece un aprendizaje que debes realizar para alcanzar el nivel de madurez para el que ya estás preparado. No luches por bloquearlo o eliminarlo, escúchalo y sobretodo, no le temas, pasará, siempre pasa… ninguna emoción dura eternamente. Pero atención, si esta vez no aprendes la lección, la vida volverá a plantearte el mismo reto una y otra vez hasta que consigas entender el mensaje. El dolor es incómodo, desagradable,  pero no mata, y no necesitas hacerlo más intenso empleando un esfuerzo inútil por no vivirlo, no te queda más remedio, acéptalo, vívelo y descubrirás que no era tan horrible.

 

2.-Sé lo que eres en el presente, deja atrás el pasado, no cargues culpas.

Sentirte mal por errores del pasado es inútil, y lo sabes. Culparte por cosas que no puedes cambiar te hará perder una energía que necesitas para disfrutar y afrontar el presente, que es en realidad lo único que verdaderamente existe. El momento presente es la única realidad y aquello que ya pasó te ha construido tal y como eres ahora. Aquellos errores son ahora lo mejor que te pudo pasar para llevarte a este momento presente, así que la culpa, una vez reconociste el aprendizaje, deja de ser necesaria, y desaparece.

No la eternices, eso no te servirá de nada, perdonarte sí,

 

3.-Elimina toda ansiedad por el futuro.

Solo desde un presente en paz puedes construir un futuro a tu medida, dedicar tiempo a pensar en él con ansiedad te impide poner unos buenos cimientos en el “hoy”. Y sólo esos buenos cimientos te van a garantizar un buen “mañana”. Así que elimina esa ansiedad que te bloquea para que puedas pensar, actuar y decidir con claridad, eso es todo lo que necesitas. No luches contra ella, la forma de eliminar la ansiedad es aceptarla para poder entender qué te está queriendo enseñar. Recuerda, la ansiedad no mata, nada dura eternamente, pasará

 

4.-Prepárate a trabajar por tu evolución hasta el último instante de tu vida…

No vas a poder escapar. La vida es una sucesión interminable de retos, desde el momento de tu nacimiento hasta el de tu muerte,  te obligará a enfrentarte a situaciones que te harán crecer si las enfrentas en armonía. Tener problemas es vivir, vivir es evolucionar. Y cada vez que evitas enfrentarte a una dificultad lo único que consigues es aplazarla, porque con seguridad se te va a presentar interminables veces hasta que aprendas a resolverlo.

Pero eso no es malo, no es un problema, muy al contrario, los retos son necesarios, enriquecedores, importantísimos para alcanzar el estado de felicidad, y para ello necesitas la armonía que te da reconciliarte con el hecho de que vivir, implica -afortunadamente- trabajar para crecer.

 

5.-No le rindas cuentas a nadie: sé tu propio juez.

Nadie puede saber sobre ti tanto como tú mismo. Así que sólo tú puedes ser tu propio juez. Ni la persona que más te ama en el mundo tiene la suficiente información sobre cómo te sientes, qué piensas y cómo te afecta, como para emitir un juicio justo.

Las opiniones ajenas son solo eso, opiniones, nunca sentencias de verdad suprema. Escucha, aprende, analiza y valora lo que otros pueden aportarte pero no utilices sus argumentos para machacarte como si fueran verdades absolutas, no lo son.

 

6.-Aprende a criticarte a ti mismo y también a felicitarte.

La crítica ayuda a crecer tanto como la felicitación, la primera te enfrenta al reto, la segunda te regala la energía necesaria para afrontar el siguiente. El castigo es tan nefasto como la inacción, pues te impiden madurar y convertirte en la mejor versión de ti mismo. Encuentra tus errores y permítete superarlos, y cuando lo hagas, felicítate por que lo mereces.

Nadie nace sabiendo ni diseñado para la perfección, el error es lo que te hace humano, de lo contrario serías una máquina, pero entonces no podrías sentir. No tiene sentido. Vive, falla, no tengas miedo…. necesitas errar para conseguir ser la mejor versión de ti mismo.

Continuará….