Dormir no es un lujo, amigas, aunque lo parezca, dormir es SALUD

 

 

Lo parece sobretodo cuando por fin podemos dormir sin despertador, cuando abrimos el ojo y ya es de día, o esas veces increíbles que te despiertas y no recuerdas ni dónde estás… Pareciera entonces que nos hemos permitido un regalo fantástico pero casi inmerecido, pero no, dormir es imprescindible, necesario y obligatorio. Amén.

 

 

El ser humano está diseñado para estar despierto y dormir, esto es así como que el sol sale de día y se esconde de noche. Con una proporción de tiempos muy bien definida, el sol marca cuándo deberíamos hacer cada cosa, solo que la vida que ya nos hemos acostumbrado a llevar hace casi imposible cuidar de forma saludable algo tan rico como el sueño. Tenemos tantos miles de cosas que hacer, compromisos y prisas, que dormir es aquello que puedes dejar para mañana y no pasa nada, pero sí que pasa y ¡os lo voy a contar!

 

 

La falta de sueño está metabólicamente relacionada con la diabetes y la obesidad, porque dormir poco aumenta el apetito y además quemamos menos calorías. Con lo que aumentamos la glucosa pero no hacemos nada con ella, si duermes poco o mal tendrás menos ganas de moverte, ¿verdad? Pues eso…

También afecta al crecimiento, pues los huesos producen la hormona del crecimiento mientras dormimos, y a la actividad, las personas que duermen menos profundamente son menos activas que en el caso contrario. Por otra parte, si descansas poco, te pasas el día a rastras, ¿o no?

Así que no dormir aumenta el cansancio y con ello el riesgo de estrés, por eso la presión arterial sube y ocasiona problemas cardiacos. Debilita el sistema inmunitario con lo que aumentamos el riesgo de contraer ciertas infecciones y ponernos malos con cualquier cosa… Estoy segura 100% que te ha pasado alguna vez.

Afecta a la piel, pues mientras duermes se depuran muchas toxinas. Si no duermes, no las depuras, así de fácil. Y al estómago, que trabaja menos cuando estás despierto, ¿nunca has notado que cuando no duermes te rugen más las tripas?

La musculatura se deteriora porque está diseñada para trabajar pero también para recuperarse y recargarse en los períodos de sueño. Afecta a las hormonas que, a través de la melatonina producida en el sueño, previenen el cáncer. A la visión, ¿conoces los ojos de panda? Seguro que has intentado esconderlos más de una vez, pues eso no es sólo un problema estético, lo sabes, ¿verdad? El habla, ya que es mientras duermes que se regeneran las neuronas del cerebro. Y por supuesto la mente, porque la falta de un reposo adecuado y suficiente causa desorientación, confusión y mal humor, y no vamos a entrar en el riesgo de enfermedades mentales, por no ponernos tremendistas, pero existe y ahí está, yo lo dejo caer. Pero lo más importante de todo es que si no duermes, si no descansas, si no te cuidas, ¡será difícil que seas feliz!

Si no duermes lo que necesitas, estarás aumentando el riesgo de depresiones, enfermedades mentales y trastornos emocionales varios. La explicación biológica es que tu lóbulo prefrontal donde se regulan las emociones (¿Te acuerdas de la amígdala? Es una de las primeras afectadas) se verá alterado en su capacidad de respuesta. Y si no respondemos correctamente ante los estímulos emocionales, ya sabemos lo que pasará porque seguro que alguna vez lo has vivido, debilidad, hipersensibilidad, susceptibilidad, inseguridad, dolores y tristeza serán algunas de sus consecuencias, y es tan fácil evitarlo que quizás sólo necesitas que te recuerden lo que puedes hacer por ti misma.

 

 

Parece muy lógico, si durmiendo nos regeneramos, recargamos las pilas y nos preparamos cerebral y físicamente para afrontar los retos de cada día, no durmiendo lo haremos peor e iremos sumando desgastes tanto físicos como emocionales que juntando unos con otros nos dejarán hechas un trapo.

 

 

El consejo en esta ocasión es que cuides tu higiene de sueño, que busques que sean 8 horas, que lo hagas en un ambiente adecuado, oscuro, tranquilo y bien ventilado, que dejes las preocupaciones para la luz del sol que es cuando se encuentran mejor las soluciones. Elimina ruidos, pantallas, móviles, televisores y demás estímulos que no dejarán que se apague tu cerebro. Cena bien, no demasiado, hidrátate bien, cuida el alcohol y el tabaco antes de irte a la cama. No te abrigues si hace calor, ni te desnudes demasiado si hace frío, y si puedes, abrázate a alguien que ames y te ame, ya sea grande o pequeño, humanoide, canino o gatuno que sienta siempre muy bien, y con eso y un bizcocho… Zzzzzz….

Así que sumando 2 + 2, tú solita sacas la cuenta, y espero que te dé 8, las horas que necesitas dormir… Porque el sueño es una de las mejores formas de evitar acabar sentado en consulta, ya sea del doctor o del terapeuta. Además es gratis y placentero, ¿necesitas más motivos para cuidar tus noches como un tesoro?

PD: A lo mejor estás pensando que las mamás dormimos poco y aún así salimos adelante cada mañana, pero las mamás tenemos súperpoderes hormonales así que no entramos en esa ecuación, pero si quieres eso, otro día te lo cuento.

Puedes leer más aquí…

(http://www.revistabuenasalud.com/insomnio-consecuencias-fisicas-y-psicologicas/)

(http://www.revistabuenasalud.com/insomnio-consecuencias-fisicas-y-psicologicas/)

(http://www.elmundo.es/elmundo/2007/10/26/ciencia/1193410444.html)