Manual práctico para construir tu futuro a tu medida.

 

Tu vida es aquí y es ahora. No tienes otra vida más que el presente, lo demás no existe¡ Y sólo desde ahí construyes el futuro y el pasado, nada ni nadie lo va a cambiar.

Y para construir tu futuro quieres estar bien, relajada, satisfecha, serena, porque así es como podrás poner a funcionar tu mente al máximo de sus posibilidades. Porque si estás preocupada, estresada, triste, ansiosa o asustada, ya lo sabes, lo has vivido, no conseguirás pensar con claridad, no lograrás aplicar lo que sabes para lo que necesitas, no serás capaz de encontrar la solución que la situación requiera, en resumen, tus recursos estarán mermados y la mayor parte de tu ser estará ocupada resolviendo (o tratándolo) esa emoción que es causa y efecto de tus problemas.

 

Somos emoción y molécula, cuerpo y mente, somos alma y célula, todo mezclado, todo junto, todo trabajando a la vez indisolublemente, y uno afecta al otro como el otro afecta al uno. Así funciona, quieras o no. No es cuestión de opiniones, es así.

 

 

Sabemos que ante una emoción negativa e intensa, el cortex prefrontal, es decir, donde tus pensamientos se forman, donde eres lógica, resolutiva y creativa, reduce al mínimo su funcionamiento, porque toda la energía, en forma de sangre, hormonas, e impulsos eléctricos se fugan rápidamente hacia la zona límbica, allá donde sucede lo emocional porque ahí es donde está sucediendo la acción y la necesidad.

Se produce lo que se llama un secuestro emocional, que es un término muy exacto, pues lo que realmente sucede es que esa fuga de recursos se produce sin tu permiso pero que es necesario hasta que tus emociones no vuelven a un estado de equilibrio, sólo entonces regresa la corteza cerebral a su funcionamiento óptimo.

Así que en calma puedes pensar con claridad porque funciona la parte de tu cerebro donde razonas y comprendes, angustiada, no porque esa zona está prácticamente desértica . Así de simple es la ecuación. Perdón por la simpleza, es por supuesto mucho más compleja la acción que describo, pero me interesa que se entienda, lo consigo?

Entonces, siendo así las cosas, ¿cómo prefieres tomar decisiones? ¿Cómo prefieres actuar? ¿Cómo prefieres vivir tu vida? En plena posesión de tus facultades, o secuestrada emocionalmente?

¿Cómo puedes conseguirlo?

Sólo hay una forma de ser el dueño de tu destino, y esa es estar presente en la única realidad en la que existes. Sobre el pasado no actúas, sobre el futuro fantaseas.
Imagina que estás construyendo una casa, esa casa es tu vida, tu “destino”, ¿podrías volver a poner un ladrillo que ya está puesto? ¿Podrías poner un ladrillo sobre un muro que aún no se ha construido?, ¿puedes poner un ladrillo nuevo cada vez sobre el que tienes delante de los ojos?. Nada más que añadir señoría.
Se trata de desviar el foco de tu atención de donde no te sirve para nada, porque te hace sentir mal y perder una energía que sería muy útil, a donde te sientes bien y la energía crece. La meditación, el yoga, el mindfulness, llámalo como quieras, es la práctica que mejor puede enseñarte a controlar y manejar ese foco. Aprenderás a concentrarte en el presente inmediato, en lo sensorial, en lo que percibes y sientes, sin juicio, como un simple espectador. Como dice mi admirado Mario Alonso Puig, es como entrar en el mar y las olas fueran tus pensamientos, no puedes parar el oleaje, pero imagina que te sumerges hasta el fondo…verás desde ahí como se mueve la marea pero no te arrastrará con ella.

 

Tus pensamientos reaccionan a tus órdenes conscientes si se las das, y ese ejercicio puesto en práctica como si de cualquier otro entrenamiento se tratara, es más eficaz cuanto más lo repites. Que no hayas ejercido ese control hasta ahora no significa que no puedas hacerlo a partir de ahora.

 

Aprender a hacerlo en un contexto de meditación, te permitirá ponerlo en práctica en cualquier situación. Y esta es la llave para ser capaz de controlar tus pensamientos y con ello tu emoción, y volverte ahora sí, el dueño de tu destino.