“Que te digo yo que no soy celosa… sólo es que estoy tan enamorada”

 

La vez pasada hablábamos de cómo los celos pueden formar parte de la vida de una pareja, pero nos centrábamos esencialmente en el caso en que uno de los 2 es celoso, y la otra parte sufre las consecuencias… Pero ¿qué pasa cuando son celosas ambas partes?

El abanico de posibilidades es amplio, peleas, escenitas, desconfianza, faltas de respeto, espionajes, y telenovelas en general. Casi con toda seguridad esta puede ser la historia de una pareja de personas con este problema, con una salvedad…los inicios..ese maravilloso paraíso donde todo es perfecto, y si no lo es, no importa, porque tenemos todo el tiempo del mundo y todas las ganas, ilusión y energía para solucionarlo.

 

Cuando el enamoramiento (esa gran orgía hormonal) hace acto de presencia, hasta los celos se llaman celillos. Adquieren una categoría romántica en la que sucede eso de “cuánto me quiere, si es que no puede estar lejos de mi ni un segundo”… ¡qué bonito! qué hermoso, mi pareja que me ama hasta el extremo de no saber estar sin mí, de no querer estar sin mí, no se concentra cuando no estoy, y cada minuto lejos es un a carrera para volver a mi lado…

Mr Disney o Mr Warner, que para esto se la pintan solos… estarían encantados, estas son las historias que nos atrapan en la pantalla y ¿por qué? Porque todos o todas hemos querido que nos amen locamente al menos una vez en la vida.

Y es genial porque seguro que casi todos sabéis de lo que hablo, pero sólo el que lo haya vivido, puede llegar a entender hasta qué punto ese tipo de amor, puede convertirse en una cárcel llena de algodón de azúcar y piruletas con forma de corazón.

Seguro que todos conocéis parejas de esas que del primer día que se conocen, desaparecen del mapa, ya nadie les ve, ya no se comunican. Aislados del planeta para vivir hasta el ultimísimo microsegundo bebiendo del olor del ser amado…¡qué maravilla! ¿Maravilla?

Si efectivamente habéis conocido parejas así, donde los celos no son entre ellos sino con el resto de la humanidad, donde se mantienen escondidos y solos entre sí, para no compartirse con nadie más, no tanto por miedo o problemas, como por la propia urgencia de que las maravillas de mi amor, sean sólo para mí, porque así lo necesito, sabréis decirme también cuanto tiempo duró esa historia.

Porque esos romances shakesperianos, desesperados, intensos, colosales, absolutos… al menos en la mayoría de los casos, están condenados a morir ahogados en sí mismos…

Y es normal, el ser humano necesita relacionarse con otras personas, otros estímulos que nos despierten las ganas de seguir creciendo, aprendiendo desarrollándonos en general, y cuando dejamos de realizar toda actividad, o la limitamos al mínimo imprescindible para salir corriendo a nuestro núcleo de amor, es como si nos encerráramos en una habitación sin ventanas, nos vamos ahogando lentamente.

El abanico de posibilidades es amplio, peleas, escenitas, desconfianza, faltas de respeto, espionajes, y telenovelas en general. Casi con toda seguridad esta puede ser la historia de una pareja de personas con este problema, con una salvedad… los inicios.. ese maravilloso paraíso donde todo es perfecto.

Sobra hablar de los porqués, seguro que ya los conocéis de sobra, basta con enumerar 3 o 4 ejemplos… de porqué encerrarse en una pareja puede ser perjudicial:

  • Porque cuando tengas un problema habrás perdido la confianza en las personas que antes te rodeaban y no sabrás a quién acudir.
  • Porque estarás dejando de ver el mundo de una forma completa, para verlos solamente a través de sus ojos, y con ello perderás toda la perspectiva imprescindible para analizar correctamente cómo te estás moviendo en el mundo.
  • Porque la diversidad de opiniones enriquece, y cuando solo dispones de un punto de vista (el de ambos, porque claramente casi pensáis igual), estás perdiendo la mayor parte de la vida que se desarrolla fuera y la posibilidad de salir de tu error.
  • Porque el aburrimiento y el hartazgo llegará mucho antes…
  • Porque tus amigos y familiares se van a sentir muy mal, te extrañarán, y verán con preocupación lo que estás viviendo.
  • Porque la propia pareja se enriquece y refuerza cuando tienen historias que contarse, cuando comparten experiencias con alguien más y luego traen las riquezas el mundo exterior a su propio mundo de pareja.

Y lo dejo ahí para no aburriros hasta mañana, que cada uno complete la lista con la experiencia que haya conocido, y saque sus propias conclusiones.

 

Yo desde aquí, lo único que puedo decir, es que esos amores encerrados, aislados y solitarios, generalmente no traen buenas consecuencias y que si eres de los que te conoces bien y sabes que en ti está esa tendencia, pongas todo de tu parte para resistirte a la tentación y aprendas (Y si solo no puedes, ya sabes dónde encontrar ayuda), a vivir tu relación de forma sana, porque sólo así, será una historia con final feliz.

 

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