Ser FELIZ no es fácil, ni un regalo, ni una cuestión de suerte. Pero sí es posible, desde luego que sí¡

Ser FELIZ es cuestión de querer serlo con todas tus fuerzas, es cuestión de empeño, de trabajo, de ganas, trabajo constante y sobretodo de tomar la decisión de serlo, cueste lo que cueste. Para ello es obligatorio elegir los pensamientos adecuados, aquellos que tú quieres que ocupen tu mente y tu tiempo. Los que te cargan de energía y positividad, esas ideas que te ponen las pilas y te hacen sentir que puedes con todo y que pase lo que pase, vas a estar bien…

Y si quieres, puedes. Puedes permitirte ser optimista porque es un hecho que si aprendes cómo hacerlo, la felicidad depende sólo de ti y las circunstancias son simples retos a superar.

Decálogo de la felicidad:

  1. Mira siempre hacia delante: No dediques más tiempo de lo absolutamente imprescindible a pensar en el pasado, no lo puedes cambiar y encontrar los orígenes de tus sentimientos o los porqués de las cosas no hará que cambien el futuro, sólo tu empeño logrará cambiarlas y eso se encuentra justo delante de ti.
  2. Deja que cada uno asuma las responsabilidades que le correspondan, cuando tu asumes las de los demás sólo les estás haciendo débiles a ellos y perdiendo energía que necesitas para tu afrontar las tuyas propias.
  3. Si alguien te molesta o te hace daño, piensa qué puedes hacer tú para que no te afecte. Si intentas cambiar al otro, solo conseguirás frustrarte. Es imposible cambiar la mente del otro, sólo es posible cambiar la tuya propia.
  4. Cuídate o no conseguirás cuidar a nadie y la calidad de tus relaciones bajará. Para poder cuidar a alguien, tienes que empezar por ti misma. No abandones las cosas y actividades que te enriquecen o te divierten, pues sólo tú vives tu vida y disfrutarla es la mejor inversión que puedes hacer para ti y los que te rodean.
  5. Practica el agradecimiento. Realiza un esfuerzo diario voluntario por hacerte consciente de todo lo bueno que hay en tu vida, concentrarte sólo en lo que no te gusta dará una valoración injusta de la realidad, y te hará infeliz, sin tener porqué serlo.
  6. Olvida la palabra culpa. Sólo añade piedras a tu mochila, cámbiala por responsabilidad y actúa al respecto, asumiendo con ello el control sobre tu vida. Hacerte sentir mal a ti misma sólo te quitará la energía que necesitas para ser feliz.
  7. Cuida tu diálogo interno, no es justo que te hables mal y te cuentes mentiras diciéndote cosas como que “todo lo haces mal”, o “todo es culpa tuya”, que “siempre te equivocas “ etc… Elimina el “todo”, “nada”, “siempre” y “nunca” de tu vocabulario, esas palabras son mentiras rotundas.
  8. Olvida el miedo, no es real, sólo un lastre, una excusa, un freno que no te servirá de nada. Confía en ti… Tú puedes, es la verdad. Lo mereces, lo necesitas y además es justo. Tú puedes cambiar siempre que quieras, puedes ser quien quieres ser en cualquier momento de tu vida, sólo necesitas tomar la decisión en firme.
  9. Quiérete. Sé tu mejor novia, sólo puedes querer si te quieres. Eres la única persona con la que estarás toda tu vida y la única que realmente puede saber qué necesitas, cuándo lo necesitas y cómo, así que hazte caso y consiéntete, es la forma en la que entregarás la mejor versión de ti misma al mundo.
  10. Hazlo, ahora, ya. Tu felicidad está en tu mano, sólo necesitas ejercer el poder que tienes de tomar decisiones, dejarlo para más tarde sólo te servirá para encontrar más excusas.

Sigue estás normas básicas como si tu vida dependiera de ellas y descubrirás que lo que depende de ti es tu felicidad y que está tan alcance de tu mano como tú desees…

¡Os dejo besos, y sonrisas!