Psicofármacos, una trampa disfrazada de solución

 

Y si te rompes un hueso, qué haces?

Supongo que la respuesta es que vas al médico, además con lo que duele un hueso roto… ¡que no es tontería¡ Entonces vas a ver al doctor, te tomas las pastillitas que te manda y después, cuando ya estás un poco más recuperado y el dolor es más sutil, vas a rehabilitación… ¿cierto? Todos juntos: SÍ.

Así que la pregunta es, cuando el dolor es en el corazón, ¿por qué nos cuesta tanto trabajo hacer lo mismo?

Cuando nos sentimos tristes, cuando estamos dañados interiormente, a veces, (que no siempre), vamos al médico… ¡como mucho!, porque casi siempre ni siquiera eso… debe ser que el corazón, el espíritu, es menos importante y por eso su cuidado no es tan necesario. Yo no encuentro otra explicación a porqué precisamente en estos temas que son tan delicados, es donde menos nos cuidamos.

De hecho es posiblemente en lo que más nos cuesta gastarnos el dinero (mejor me curo las penas en el bar de la esquina… o le lloro a una amiga que tendrá muy buena voluntad, pero pocos conocimientos en psicología, y si los tiene ya sabrá que no es la persona adecuada para ayudarte). Todos preferimos ahorrarnos la rehabilitación (física o mental), porque ya por nosotros mismos lo hacemos… pero eso es mentira, solo no puedes, y lo sabes.

 

 

Parece entonces, que cualquier enfermedad, cualquier mal, cualquier dolor, es suficientemente importante como para que vayamos al médico, y después a la farmacia claro…mas como están las cosas últimamente, farmacia seguro y además sin ayuda, pero ahí no tenemos problema, es por salud, ahí si hay que pagar se paga.

 

 

Pero cuando se trata de la salud emocional… siempre encontramos excusas. Siempre puede esperar, o como mucho vamos a este médico de toda la vida (seguramente de la seguridad social, para que sea aún más barato -utilizo el ejemplo de España para este post, porque claramente es el que más conozco-) que nos va a mandar 10 minutos después de haber entrado en consulta, directitos a la farmacia, con las recetas consabidas para tu medicación, eso si, sin fecha final…porque el médico, no es terapeuta, es médico, además general, es decir, sin especialización psiquiátrica siquiera, y hará lo mismo cada vez que vayas a verle, entregarte una receta y decirte, vuelve en 15 días, o un mes…y listo…Problema resuelto¡¡ o no?

Y el caso es que eso no resuelve el problema, más aún, probablemente lo acrecienta. Porque cuando del corazón se trata, de las emociones, de la mente, las pastillitas no funcionan, la farmacia no funciona, y sin ayuda, sin esa rehabilitación que necesitas, no podrás caminar sola. *

Yo sé que es más fácil, que parece más rápido, más barato, pero en realidad ninguna de esas afirmaciones es real.

Será mucho más difícil, porque la medicación para estas cosas será sólo un paliativo. Para que me entendáis, esconderá los síntomas pero no arreglará el problema..y entonces tendrás 2 opciones, o tomar esas pastillas de por vida ( o quizás no esas, porque a esas te acostumbrarás y dejarán de tener efecto…y entonces tendrás que tomar más o cambiarlas por otras más potentes) , o buscar una solución alternativa que sí te cure, y eso es la terapia, por mucho que no queramos, esa es la forma de rehabilitarte, de aprender nuevos hábitos de funcionamiento, igual que una rehabilitación puede enseñarte a caminar de nuevo.

Parece más rápido. Sí, porque te sentirás mejor desde las primeras pastillitas que te tomes, pero será un engaño, porque cuando las dejes, si algún día consigues dejarlas, el problema que desencadenó los síntomas seguirá ahí, solo que ya habrá pasado mucho tiempo y tendrás que volver a empezar de nuevo…(o seguir con las pastillas eternamente..). O sea, pan para hoy, hambre para mañana.

Parece más barato, sí, porque una cajita de pastillas puede (no siempre) ser más barato que pagar una sesión de terapia..Sólo que la terapia, si está bien hecha no debería durar mucho tiempo, con las pastillas puedes estar años, o toda una vida. Yo conozco casos y si piensas un poco, seguro que tú también. Así que, es más barato? Yo creo que no…pero hay que hacer una inversión, de tiempo y dinero, o sea, pongo soluciones definitivas desde hoy, o me paso el futuro poniéndome parches y recayendo una y otra vez…

Y la lista sigue, es muy larga. Las pastillas pueden ( y de hecho así es) crear dependencia, o efectos secundarios que te obligarán a encadenar una medicación con otra. No solucionan si no que enmascaran. Puede (y de hecho así sucede) que agraven el problema porque alterará tu funcionamiento hormonal y cada vez será más difícil devolverlo a la normalidad, etc etc etc. Quienes me siguen en fb o Twitter ya lo sabrán porque a menudo publico artículos de revistas especializadas que avalan este post.

Así que el mensaje, para que quede claro es: Si tienes problemas emocionales, acude a terapia, busca ayuda especializada (un médico de cabecera no lo es, y un psiquiatra si no hace terapia contigo, tampoco lo es).

 

La medicación no soluciona, en el mejor de los casos sólo te acompaña. Así que no te dejes engañar, o no te engañes a ti misma, la terapia es la solución, lo demás sólo son parches. El resto lo pones tú, porque aún no somos magos, y tu fuerza de voluntad harán el trabajo, pero el mejor acompañante será siempre un ser humano, la química déjasela a tu cerebro que ya sabe él solito cómo responder a tus deseos…

 

* Aclaro, con énfasis, que hablo generalizando para no hacer este post demasiado pesado, pero para evitar susceptibilidades quiero dejar claro cristalino que no estoy en contra de la medicina, ni de los medicamentos, ya que de hecho hay algunos diagnósticos que requieren este tipo de tratamientos, como pueden ser casos de esquizofrenia o TOC. Este post rechaza el uso indiscriminado de los productos farmacéuticos como sustitutos de la terapia, por eso inicié el post con la metáfora de la rehabilitación. Nada más.