El poder de la sonrisa..

Lo cierto, lo indiscutible, que es ciencia pura y ahí no hay debates, es que una sonrisa activa los músculos faciales (que son hasta 17 músculos) que provocan una disminución del flujo sanguíneo y una disminución de la temperatura en la corteza cerebral…y, que todo esto, por increíble que parezca, desemboca en una bonita producción de Serotonina que como sabéis todos ( y si no, ya lo sabéis ahora), es uno de los responsables de la felicidad¡¡¡

Esto no hay quien me lo discuta porque ni siquiera lo digo yo, que lo dicen los neurólogos, un montón de gente que ha estudiado mucho y le han puesto todo el empeño del mundo precisamente a encontrar una verdad que sea incuestionable. Así que no vas a venir tú ahora a discutirles a todos ellos que son muy listos y han donado a la ciencia miles de horas de estudio. Así que admitámoslo: SONREÍR TE HACE MAS FELIZ…esto es así.

Y ahí quería yo llegar….que si estás feliz sonríes, eso es fácil, nos sale solo. Pero, y si no te sientes feliz pero comienzas por sonreír?

Pues lo que va a pasar es que al principio no te apetece un pepino, y hasta te molesta siquiera intentarlo, mas aun si te lo piden, que anda que no fastidia que te pidan una sonrisa cuando estás enfadao..pues si, sonríe. Sentirás que poco a poco se expande la sonrisa, que empieza solo en tus labios y luego va llegando a tus mejillas, a tus ojos y sí, señores, al cerebro. Y producirá serotonina y oxitocina y de todo y todo eso te hará sentir mejor, recuperarás el ánimo, las ganas. Por arte de magia, bueno no, por arte de bio-química, para ser mas exactos.

Nos enseñaron que las emociones son como son y no hay quien las cambie, que dependen de las circunstancias, nos vienen dadas y no podemos hacer nada, pero, nos engañaron amigos, y no, no lo digo yo que lo dice la ciencia.

Y que mejor ejemplo que la sonrisa. Una sonrisa falsa mueve solo los músculos de los labios, pero sonríe, tú sonríe y aunque te resistas, poco a poco el poder de la sonrisa será mas fuerte que tú y se abrirá camino en tu cara hasta llegar a tu cerebro. Y ahí se obra el milagro…comienzas a sentirte mejor…Ahora imagina si además de pedirles a tus músculos faciales que sonrían sin ganas, les ayudas un poquito y aliñas la ensalada con algún pensamiento positivo, el que quieras, como que al fin y al cabo eres afortunada por tener boca y dientes para sonreír, o que estás viva que no es poco, y además tienes ojos que funcionan (lo sé, porque me estás leyendo) y además tienes una computadora, e Internet, que no todos tienen, y sabes leer¡¡ que es una suerte… en fin, por poner un par de ejemplos…Te regalo estos pensamientos alegres (como en Hook, lo mismo hasta vuelas¡) por ponértelo muy fácil, y por si te sirven, pero seguro que tu mism@ puedes encontrar los tuyos.

Y si no me crees, está bien¡ Tú te lo pierdes porque es una herramienta fácil, rápida y gratis para ayudarnos a ser mas felices, la tienes ahí, a tu alcance, tu elijes, depende sólo de ti.

Pero puedes elegir no hacerlo…puedes elegir dejarle ganar la batalla a la tristeza, claro que espero que luego asumas la responsabilidad sobre tu estado de ánimo, porque ahora ya lo sabes, una sonrisa verdadera podría haberte ayudado a salir de ahí. Una sonrisa repetida puede convertirse en el mejor antidepresivo que existe, sin abrir el monedero, no engorda, no mancha los dientes, no daña el estómago.., sin efecto secundario alguno, bueno si, a lo mejor te da apetito, o mejora tu sueño en la noche, o te da ganas de sexo..pero si no quieres…

Si encontraste un antidepresivo con estos efectos secundarios, mándame el nombre, si aun no lo encontraste, sonríe, y da gracias…Y luego me cuentas.

Ahora si, estás leyendo esto porque decidiste que ha llegado la hora de ser feliz, prueba a practicar tu sonrisa cada mañana cuando te levantes, da las gracias por un día mas ante ti y sonríe, sonríe de verdad, TU PUEDES…hazlo durante 3 minutos, prueba una semana y luego cuéntame, estoy deseando saber que sentiste¡.

“Sonreír provoca una carga electrónica en el cerebro, que produce alegría y transmite este sentimiento a las personas que miran a quien sonríe” Jody Shield, Vogue, Dic 1991