Aquí encontrarás el amor verdadero, ese que llevas toda la vida soñando

 

 

Yo, Mi, Me, Conmigo…

No se qué pensáis vosotros, pero yo creo que en el mundo falta AMOR.

Vemos a diario demasiadas malas noticias, demasiadas tristezas, demasiado dolor, que no sería tanto si nos amásemos un poco más. Amarnos unos a otros, como dice la biblia, o amarnos a nosotros mismos para poder amar mucho más y mejor a las personas que tengo a mi lado. Porque cuando hay amor, amor del bueno, del que te hace sentir BIEN, a nadie le apetece molestar al vecino.

 

 

Parece un tópico, (quizás, demasiado trillado) el mundialmente conocido, ¿Si no te quieres tú, cómo van a quererte a ti? Pero no lo es.. Yo antes también la encontraba una expresión absurda, pues el que yo no vea en mi cualidades, no tiene porqué significar que no las vean los demás, pero luego descubrí que cuando tú misma no ves tu luz, esa luz, se apaga..

 

 

Porque cuando no eres capaz de amarte a ti mismo, es porque tienes demasiadas pegas que ponerte, demasiadas quejas, demasiados defectos que reprocharte, etc, y si no te los perdonas tú, y convives en paz con ellos, tampoco lo perdonarás en los demás, porque el juicio que hacemos de los que nos rodean, depende directamente del juicio que hacemos de nosotros mismos.. Exigir la perfección en mi vida, implica que si lo que me rodea no es perfecto, tampoco me vale y eso amigas, nos aleja mucho de ser felices porque en el mundo nada ni nadie es completamente perfecto, porque la perfección es subjetiva y ya sabemos lo que eso significa..Así que si somos exigentes en nuestra intimidad, lo seremos íntimamente también en nuestra vida social. Es decir, si veo en ti lo que no me perdono a mi, odiaré ese defecto en ti tanto cuanto puedo odiarme a mi misma. Pero cuando soy capaz de perdonar mis defectos, de simplemente aprender de ellos, me relajo, y desde mi paz, mis relaciones ganan calidad y son más auténticas. Y es que la mejor forma de amar es aquella que deja libre al otro, la que nos hace libres a nosotros mismos. No libre de ir o de hacer, si no libre de ser, de ser quien eres, así, tal cual.

Amar quienes somos es una experiencia sin igual, no hay nada comparable a la sensación de plenitud, de paz y de alegrÍa que nace cuando aceptas y amas cada parte de ti, cada peculiaridad que te compone en la persona que eres, única, imposible de imitar. Y son esos defectos los que te hacen especial y humana, y son tan importantes como tus virtudes (que por otro lado suelen ser mucho menos interesantes).

Porque Doña Perfecta no existe, las doñas perfectas del mundo tienen luchas inconmensurables en su interior, las doñas perfectas son insoportables, la verdad, o acaso no conocéis a una a la que ahogaríais con la almohada? Pero las personas que se atreven a ser quienes son, defectos incluidos, brillan, ellas no apagan su luz, la potencian con el descaro de aceptarse a pesar de no gustar, son las personas que tienen clarísimo que no todos somos iguales y que quien encuentre odiosas algunas partes de ti, encontrará adorables las otras partes, así como otras personas adorarán lo que otros odian… Entonces bien, ¿de quién te quieres rodear? ¿De quien te encuentra encantadora así tal cual o de quien necesita imperiosamente que cambies para convertirte en su ideal aunque no encaje nada contigo?

Quererte es aceptarte, y desde ahí modificar o mejorar los aspectos que a TI (y sólo a ti) no te hacen feliz, No quererte es luchar por convertirte en una persona que no eres, sólo para satisfacer a otra/s persona/s. Pero al final, vives contigo, cada día, y serás la única persona con la que estarás siempre, así que, no tiene mucho sentido perder tiempo intentando deshacerte de tu “yo”, pues de eso, no podrás librarte nunca.

Así que pruébalo, date ese lujo, date permiso de ser tal cual, corre el riesgo, porque perder a quien no te ama así, no supone una gran pérdida, pero quien se quede a tu lado te amará por completo, y eso sí que es un regalo de la vida¡.

 

 

Sólo cuando lo consigas estarás preparado para amar de verdad al otro, aceptándole como es, de la misma forma que consigues aceptarte tú. Amándole como es, de la misma forma que consigues amarte tú. Sin exigencias, sin presiones, con libertad y generosidad es como se consigue el AMOR DEL BUENO¡ Y si no te quieres tú, que tienes motivos de sobra, como vas a saber cómo se quiere de verdad a nadie?