Odias discutir? Aprende como minimizar los efectos secundarios

 

Discutir es horrible, a mi que me digan lo que quieran pero es de las peores situaciones que vivimos por muy inevitable que sea. Hay que discutir, porque las personas somos distintas y es normal que se den situaciones de diferencias en las que cada uno quiera hacer valer su criterio, pero cuando te sucede con alguien que quieres, te quedas más débil que después de una maratón, no me digáis que no..

 

 

Sufrimos, porque parece el final del mundo cuando sientes que no conseguirás llegar a un acuerdo, o conseguir que la otra persona entienda tu postura, tus sentimientos, tu dolor. Que se ponga en tu lugar y haga exactamente lo que necesitas, y es frustrante sobretodo cuando te haces consciente de que ni consigues explicarte para que te entiendan ni consiguen entenderte, básicamente porque cuando una discusión se encona ya puedes usar el mejor croquis del mundo que no hay manera.

 

 

Cuando discutimos nos enrocamos, me refiero a esas veces en que deja de ser algo constructivo y empieza a ser solamente destrucción, llega un punto en el que cerramos los oídos y lo único que nos interesa es hacer valer nuestro punto de vista y defendernos de cualquiera sea la acusación, incluso aunque no nos estén acusando, así se siente y así reaccionamos.

 Hay un poco de química en eso, ya lo hablamos una vez, y es que cuando más se anima una pelea, más se activa tu organismo, llegando a hacerte creer en tus argumentos por muy peregrinos que sean, tiene algo que ver con el instinto de supervivencia y es complicado evitarlo si no paramos a tiempo, pero si es importante conocerlo, pues es la única forma de poner una discusión en el lugar adecuado.

Y cuando conoces los efectos de esa activación está en tu intención sacar lo mejor de una situación como esa. Es interesante conocer algunos trucos, de forma que podamos evitar hacer daño al otro y sobretodo, que después del acaloramiento y tanto sufrir, podamos reconstruir la relación con la persona en cuestión. Especialmente cuando hay amor de por medio.

Yo te ofrezco 7 formas de llevar una discusión por el mejor camino, luego ya cada cual… que decida si le merece la pena hacer el esfuerzo.

– Toma distancia, cuando la conversación entra en bucle, ya no tenéis nada más que hablar, sordos no sois, así que si estáis repitiendo una y otra vez lo mismo es porque ya no os estáis escuchando, ya cada cual ha cerrado y sólo piensa en defenderse, la activación está por las nubes y corréis un altísimo riesgo de haceros daño. Cuando esto suceda, cambia de habitación, o vete de casa si es necesario, un cambio de aire te sentará de maravilla.

– Se que la necesidad de hacerle llegar al otro tu mensaje es grande, pero como ya no hay comunicación real entre vosotros y gritaros no servirá de nada, ponlo por escrito, eso te ayudará a ordenar tus pensamientos y ponerlos bajo control. Pero no lo envíes, no se lo des, espérate, y revísalo pasada una hora o dos, vuelve a leerlo, seguro que cambias cosas, porque al bajar la activación las vas a pensar de otro modo, así evitarás decir cosas de las que luego te arrepientas.

– Nunca traer reproches del pasado, de nada sirve, nada más que para aumentar el sufrimiento, la activación y la frustración pues nada se puede hacer al respecto, y a nadie le gusta oír una y otra vez las mismas cosas, por eso, para no aumentar la carga, respira hondo y limítate a hablar de lo que ha sucedido esa vez en concreto.

– Como te has alejado del foco de activación, esta debe empezar a bajar, pero a veces cometemos el error de volver demasiado rápido y aunque estemos más tranquilos, aún no es suficiente así que no vuelvas hasta que empieces a pensar que tú también pudiste haber metido la pata. La responsabilidad siempre es repartida al 50%, y si el otro hizo algo mal, de alguna forma tu se lo permitiste, y esa es tu parte de culpa. Hasta que no veas claro en donde fallaste tú, es mejor que sigas esperando.

– Si retomas la conversación acusando de nuevo se activará otra vez la noria y vuelta a empezar. Si vas a retomar el discurso, empieza asumiendo y relatando en qué te equivocaste o pudiste hacer mejor tú, así el otro estará más dispuesto a oírte y a tomar ejemplo asumiendo su parte, pues cuando tú tienes actitud constructiva, el otro pierde posibilidad de destruir, algo así como el viejo “dos no se pelean si uno no quiere”.

– Se constructivo, aborda los errores y posibles mejoras en plural y en sentido positivo, para destruir ya tuvisteis toda la pelea anterior. Si no estás dispuesto o preparado, es mejor no volver a hablar de ello por el momento.

– Échale humor, nunca es para tanto, y lo importante es el amor… Todo pasa y conseguiréis llegar a un acuerdo como siempre sobre todo si le restáis importancia, olvida las cosas que os dijisteis en caliente, ninguno de los dos las pensáis…

 

Yo se que no es fácil, lo se porque la química maneja gran parte de tu ser en esos momentos, pero tampoco es imposible, sobretodo si eres consciente de ello y si de verdad hay un deseo en ti de no destruir, el resto lo hace la práctica, el amor y las ganas.

Todos podemos aprender a discutir de forma sana, para no hacernos daño, aunque requiera un gran esfuerzo y de vez en cuando perdamos las formas, pero ahora ya sabes qué puedes hacer para evitarlo, y sólo necesitas ponerlo en práctica… Los resultados están garantizados, la pregunta que te tienes que hacer es, de verdad quiero construir con esta persona? Si la respuesta es Sí, ya sabes cómo…

 

Y si no te apetece leer, escucha esta entrevista de Inspirulina Radio