La ventaja del error

Lo cierto es que no sé vosotr@s pero a mi me parece que solemos tenerle mucho miedecillo a equivocarnos, demasiado. Pensaréis que nadie quiere equivocarse de forma consciente, y es verdad, pero hay distintas formas de enfocar un error y tú elijes con cual quieres quedarte, si la que te hace sentirte fatal, o la que abre un mundo de posibilidades frente a ti… Y por cierto, dicho sea de paso…es imposible no equivocarse de vez en cuando…así que seamos prácticos ,todo en esta vida tiene un lado positivo..

 

Hay muchas formas de llamarlo, meter la pata, la gamba, pifiarla, estropearlo, incluso “cagarla” …y cualquiera de ellas va acompañada de una amarga sensación, te hace sentir mal, como si equivocarte fuera algo malo malísimo, y por eso todos queremos evitarlo a toda costa. Sin embargo yo digo que El error, es siempre una oportunidad¡¡”

 

Podemos equivocarnos por desconocimiento, por las prisas, por exceso de confianza, por falta de atención, por ignorancia, por un mal cálculo, etc. etc. etc. lo que no hacemos es fallar a propósito, entonces estaríamos hablando de otra cosa… y no se llamaría error, se llamaría “mala leche”, o soberbia..que se yo, pero no equivocación, porque implicaría conciencia del hecho y sus consecuencias.

De modo que de momento ya podemos eliminar una de las cargas que conlleva el error, la carga de la conciencia, porque el error implica por definición la falta de intención. A lo mejor sus consecuencias afectan a otra persona, pero disculpas a parte, poco podemos hacer hasta que no inventemos la máquina del tiempo, y si hay algo que puedas hacer para reducir el impacto, hazlo, más de eso…sería un milagro. Piensa que sólo el que la hace se equivoca, claro. Si te quedas en tu casita tranquilito sin relacionarte con nadie, sin ponerte nunca a prueba, desde luego no corres ningún riesgo de equivocarte, pero estás comprando todas las papeletas para no crecer. Y dicho esto, todo lo demás son ventajas…

 

Cada vez que cometes un error, ya sea en tu trabajo o en tu vida más privada, tendrás ante ti la oportunidad de aprender una lección, porque ¿cómo aprendimos que el fuego quema? Cometiendo el error de poner el dedito en la llama, ¿o no?

 

Y no lo digo yo (jeje) que lo dice la historia…podéis investigar cuanto queráis pero hay una larga lista de grandes avances producto de un error. Por poneros algunos ejemplos, en 1928, Fleming descubrió los antibióticos al dejarse por error una bandeja con la bacteria del stafilococo en una mesa de su laboratorio mientras se iba de vacaciones..al volver descubrió que un hongo que se había instalado en dicho cultivo impidiendo que se desarrollara la bacteria, et violà…La Penicilina¡¡

La viagra intentaba ser un medicamento contra la angina de pecho cuando los sujetos sobre los que se estaba probando esta “droga” empezaron a observar ciertos efectos secundarios contra la ley de la gravedad que daba gustillo y nada….qué más podría yo contaros sobre esto? Mejor preguntadle a algún usuario qué les parece el “error” en este caso.

O el post-it , que ahora inunda el mundo entero en todas las formas, tamaños y colores. Pues fue un error del químico Spencer Silver, que intentaba desarrollar un pegamento de fuerte adherencia…y se le quedó corto…cuatro años mas tarde a un coleguita suyo se le ocurrió utilizar este adhesivo para marcar las páginas importantes en un libro y el resto ya conocéis todos…

El error, inicia la búsqueda porque el problema es el motor de la inteligencia, la dificultad engendra la solución, podemos decirlo como queráis, pero el caso es que el error te permite aprender, crecer, desarrollarte, conocerte y conocer al otro. Y eso amig@s es una enorme ventaja.

¿Y tú? ¿Cuéntame? ¿Alguna vez en tu vida un error resultó ser una grandísima posibilidad?

 

“Un error en el sistema de cierre de una ostra da lugar a una hermosa perla¡”