Las vacaciones de mentira

 

Demasiadas vacaciones falsas, demasiadas vacaciones a la playa con el teléfono, la computadora, los apuntes, los deberes, las obligaciones… todo a cuestas. Vacaciones inútiles, de mentira, contraproducentes, vacías, absurdas, insulsas. ¡Vacaciones que no valen para nada!

Que si el informe que me faltaba, que si la cama perfectamente alineada, que si el coche, la limpieza, la tesis, los jefes, los maestros, los padres. ¡Basta, las vacaciones son para disfrutar!

 

 

¿Recuerdas aquél verano que olía a mar? Aquel en que te enamoraste perdidamente, aquel que lloraste amargamente al llegar al final. ¿Recuerdas aquellas vacaciones que te reíste como nunca, hasta llorar, hasta el dolor de barriga? ¿Recuerdas aquél verano que estabas tan guapa bronceada, relajada y feliz que por más años que pasen sigue siendo el verano de tu vida?

 

 

  Seguro que atesoras algún recuerdo de un verano perfecto, de aquel verano que repetirías ahora mismo, sin dudar y seguro que no recuerdas con emoción ningún verano en que la oficina viajó contigo y es más, seguro que en la oficina tampoco recuerdan ese verano en que la mitad de tu cerebro trabajaba mientras la otra mitad trataba de concentrarse en disfrutar.

 

 

 

 

Las vacaciones son para descansar oiga, nada de estrés y ansiedad, descanso, relax, reseteo, cerebro en “off “y sonrisa en “on” y si no, no son vacaciones, y tendríamos que buscarle otro nombre porque mancharíamos el honroso nombre que le ponemos a nuestros mejores recuerdos.

Así que si estás de vacaciones, ¿qué demonios haces leyendo esto?, apaga el teléfono, ordenador, tablet y demás dispositivos que te mantengan en contacto con aquello que no sea relax, enchufa el ventilador, ponte algo refrescante en tu mano y dibújate una sonrisa, ¡es una orden! No se hable más… cualquier otra cosa puede esperar… créeme.

 

Y si no estás de vacaciones pero las estás preparando, ya puedes ir olvidándote de llevarte nada que tenga teclas (excepto un ebook si es el caso..). Hazte un favor a ti mismo y dedícate a las personas, tienes muchas más posibilidades de atesorar un buen recuerdo con ellas que con tu maravilloso smartphone, que será increíble pero no te abrazará en la orilla del mar, no te engañes, el teléfono no es un romance inolvidable.

Y si no tienes vacaciones, mala suerte por ahora, espero que te toque en otro momento y que cuando llegue, no te lleves el trabajo o las obligaciones contigo… llévate sólo la paz y una sonrisa.

Son importantes, son necesarias y son saludables, tómate en serio las vacaciones que no tienen nada de broma. ¡No pierdas el tiempo de tus vacaciones!