Cómo superar una ruptura amorosa

 

El amor es maravilloso, sobre eso no hay duda, pero como todo en la vida, tiene otra cara, el desamor, y ese, no es tan maravilloso… ¿o sí?

Lamentablemente, las relaciones casi nunca son para siempre… hay excepciones claro y esos milagros de la sociedad que consiguen mantener una relación hasta que la muerte les separa, tienen no sólo toda mi admiración si no también toda mi atención, pues de ellos quiero aprender el truco.

Pero la realidad, seguro que estáis de acuerdo conmigo, es que hoy por hoy, es más habitual la monogamia en serie que la pareja para toda la vida. Y conste que no lo critico, es elección de cada uno, y si supone mejorar, pues bienvenido sea. Pero como contrapartida supone la acumulación de rupturas, de decepciones y de ex…

Cuando hubo entendimiento y una buena comunicación, seguramente no estás tan rota y podrás enfrentar tu nuevo estado más fácilmente, puede que hasta con ilusión y ganas, pues cuando una pareja termina de mutuo acuerdo, con respeto y cariño, se trata simplemente de seguir adelante entendiendo que es lo mejor para ambos. Pero cuando la ruptura se produce de forma unilateral, suele pasar que todos los esquemas y planes de futuro, toda la rutina en la que estabas acomodada y en la que te sabías mover ya perfectamente desaparecen y esto crea un estado de confusión y de angustia muy grande, que duele, que nos hace cometer tonterías, que nos deja perdidas, como cuando nos perdíamos de la mano de mamá en mitad de un mercado abarrotado de gente… ¿os pasó alguna vez? (A mi sí, en la feria de Sevilla, y me agarré de la primera mano que vi, hasta descubrir que era una completa desconocida….curiosa analogía ¿no?)

Y es que esto de los ex es muy complicado, si la relación fue buena, no será fácil olvidarse, y si la relación fue mala, será muy difícil olvidarse… El mejor aliado es el tiempo, que por sí mismo hará el trabajo más duro. Por muchos trucos que yo os enseñara en el supuesto caso de que yo lo supiera todo (y lamentablemente no es así…siento romperos el mito..), no serían nunca tan eficaces como el paso del tiempo. Pero como sé cuanto duele, y cuánto necesitamos soluciones desesperadamente para que pase rápido, hoy os traigo mis 5 consejos más eficaces para olvidarte de tu ex, atentas que ahí voy:

  1. Lo primero que tienes que hacer justo después de tus 48 horas (máx) de autocompasión y fustigamiento es salir. Sí, muévete, haz cosas para que tu mente esté ocupada, queda con amigos, baila, pasea, lee, vete de fiesta, diviértete. Me vas a decir que no te apetece un pelo, pero como eres una chica inteligente te vas a obligar, porque sabes que quedarte lamiéndote las heridas no ayudará en nada.

  2. Cambia de contexto, estar todo el día viendo lugares y objetos que te recuerdan a él es una tortura innecesaria… así que si puedes cambiarte de casa, piénsalo. Te regalará una oportunidad de oro para rodearte sólo de lo que a ti te gusta y crear tu propio reino. Y si no puedes cambiarte de casa, entonces renuévala, redecórala, cambia los muebles de lugar, de color, de utilidad… ahora tu espacio es tuyo, solo tuyo y ¡tú mandas!

  3. Dedícate tiempo a ti misma, todo el del mundo, consiéntete, mímate, haz todas esas cosas que no hacías y echabas de menos hacer, ahora es TU MOMENTO. Por fin, ¡puedes dedicarte toda tu atención! Sin remordimientos ni explicaciones.

  4. Aprende, escríbete en un papel qué cosas de las que ya viviste en tu relación pasada no estás dispuesta a vivir de nuevo, qué cosas son tan importantes para ti como para que suponga el alejamiento de una hipotética futura pareja, y sobretodo, tenlo bien claro para no repetir los errores del pasado.

  5. ¡Aprovecha la ocasión! Tienes ante ti una oportunidad perfecta para descubrir que tu valía personal no depende del amor de nadie más… Ponte a prueba, se más tú que nunca, reivindícate, di NO si es lo que quieres, o SÍ si lo deseas, sin importarte el que dirán. Descubrirás que no NECESITAS a nadie, tu compañía es un lujo que regalas a quien tú deseas y que dentro de ti, está toda la belleza que estabas buscando.

Y si no es suficiente, si con todo eso no consigues olvidarle y le sigues viendo en sueños como al príncipe azul de las películas, un extra: Concéntrate bien y recuerda todas esas cosas que te molestaban cuando estabais juntos, esos pelos en la ducha, sus desplantes, el sempiterno desorden, los motivos por los que discutíais una y otra vez, no sé, sólo tú sabes porqué se acabó la historia. Pensar en estos detalles te ayudará a no perderte en las idealizaciones típicas en las que caemos cuando echamos de menos a alguien. Pero son sólo idealizaciones, nadie es perfecto, y cuando estabais juntos había problemas, los mismos que os llevaron a terminar la aventura… así que no te olvides de eso porque también forma parte de vuestra historia, de vuestra realidad, y te puede hacer más fuerte en el momento puntual en el que intentas reconstruirte con los pedazos que quedaron de ti después de asumir la pérdida.

Así que ánimo, no hay mal que 100 años dure y el tiempo es tu mejor aliado, deja que pasé, él tiempo hará que cualquier herida duela menos… El dolor que sientes es producto del hábito, del tiempo pasado juntos, la costumbre. Pero eso pasará, te curarás, ahora puedes crear tu propia rutina, tu propio mundo, con tus normas y volverás a ser feliz GARANTIZADO.

Recuerda que tú vales mucho para perder el tiempo con alguien que no quiere estar contigo, y si no quiere estar contigo… ¡él se lo pierde!

Quiero dar las gracias, porque ya nunca lo hago, a Antonio Navarro Wijkmark Photo, por prestarme semana tras semana sus fotos, esta de hoy se titula “Cortar entre semana” y como siempre es arte en estado puro ….no dejéis de conocer su trabajo porque es excepcional…